domingo, mayo 14, 2006

¿por qué?

Avanzamos con prisas pero ¿sabemos por qué? ¿es porque queremos o porque nos han contado que es lo que tenemos que hacer?. ¿queremos diferenciarnos de los demás o parecernos?. Cuando somos pequeños queremos crecer para tener poder de decisión, para poder salir, beber, votar y cuando lo somos nos gustaría no tener que tomar tantas decisiones porque no sabemos cuales son las correctas. Cuando somos adolescentes obramos para parecernos a nuestro entorno próximo, si bebemos se nos acepta, con lo que estamos intentando parecernos al resto, cuando crecemos si tenemos un coche, una pareja se nos acepta. En cuanto no tenemos algo de eso hay gente que te pregunta ¿cuándo te echas pareja? ¿todavía no tienes“cualquier cosa”? Seguimos avanzando velozmente para conseguir lo que supuestamente tenemos que conseguir, y muchas veces sin preguntarnos que es lo que queremos. Cuando nos lo preguntamos puede que desconozcamos las respuestas. Somos unos insatisfechos porque cuando conseguimos algo de lo que queremos suele pasar que no nos detenemos a paladearlo ya que siempre hay algo que nos falta. Si no tenemos algo que los demás sí tienen queremos obtenerlo con lo que se puede deducir que lo que queremos es parecernos a ellos, pero también queremos tener algo que los demás no tengan, con lo que tendemos a la diferenciación, a destacar. Nos dicen que tenemos que obtener y nos presentan personajes a los que admirar, pero quien nos asegura que ellos estén satisfechos. ¿cuál es el opio que nos dan ahora? triunfar, las marcas, las drogas. Si te repiten constantemente algo quizás se vuelva cierto para ti, que es de lo que se trata, se trata de que estés insatisfecho para que te apuntes a cursos, a gimnasios, para que atesores objetos, para que intentes ser como no eres, y no te des cuenta de que siempre habrá algo que no sabes, o algo que quieras.

sábado, mayo 06, 2006

Estoy tomando una cerveza, escuchando música y visitando lo que escribe la gente, escriben mucho sobre relaciones y sobre esos instantes especiales que te hacen sonreir cuando los rememoras, y me he dado cuenta de que no recuerdo muchos de los nuestros. Recuerdo que siempre te burlabas con de lo desastre que era, de cuando salía de casa con la cazadora casi sin colocar o de que los cordones de las deportivas se me desabrochaban, sonreías, me regañabas y me abrochabas los cordones, yo te decia que daba lo mismo que se volverían a desabrochar. Escrito aquí queda un poco ridículo pero luego cuando ya no estabamos juntos y me decían que no me querías y que eras un egoísta, yo recordaba eso, ¿cómo no me ibas a querer si me los abrochabas?.También recuerdo que cuando ibamos a algún garito siempre estabas pendiente de mí cuando iba al baño porque sabías que mi sentido de la orientación y yo no siempre nos ponemos de acuerdo y que luego había veces que no os encontraba hasta que aparecías y me acompañabas. Pero para recordar esto tengo que esforzarme, cuanto cambian los sentimientos. ¿Es tan sencillo olvidar? Bueno digo sencillo aunque para mí no lo ha sido pero tampoco deseaba olvidar esos detalles, son míos, es algo que no te pueden quitar, independientemente de lo que pasará luego. Nos recuerdo sonrientes, lo hacíamos mucho el reirnos de los demás, el uno del otro.Lo que más me dolía luego era que creí que no me habías querido pero ahora se que sí, que durante mucho me elegiste a mí frente a los demás, además luego hablabas muy bien de mí, aunque sabías que yo no lo hacía. Nos quisimos mucho, con pasión y locura, nos hicimos mucho daño, y luego ¿dos besos, un saludo y unos recuerdos que hay que esforzarse en que aparezcan? Seguro que tú no te esfuerzas, yo tampoco mucho pero a veces sí porque son parte de mí y de ti, y no los quiero perder. Tú no lo harás porque no eres así, somos distintos, siempre me siento atraída por personas distintas a mí, de esas que no le dan importancia a las cosas sencillas, de esas duras que me aporten la seguridad que tanto deseo tener, de esas que te pueden dañar sin querer, pero supongo que el precio a pagar lo merece. Es un buen intercambio cambio seguridad por cosas sencillas, fortaleza frente a poesía, sería un buen anuncio. Ahora sí que me acuerdo de más, de nuestras bromas y algunas situaciones, que me hicieron llorar y reir contigo o por ti, y las quiero ambas, y no es verdad lo que te dije aquella vez de que ojalá no te hubiera conocido, pero no hace falta que te lo diga, porque tú me conoces y sabes que hago eso cuando me enfado y tu tampoco dijiste frases bonitas, pero tampoco importa porque sabemos que no eran ciertas, pero no las voy a contar, porque lo que yo quería era sólo saber que si que las seguía teniendo y son nuestras, ahora las puedo volver a guardar en el compartimento de lo importante y sencillo.

lunes, mayo 01, 2006

ghghh

Los caballeros las prefieren.....

Hay gente que no se como se las apaña para tener gran cantidad de las cualidades que detesto. Es el caso de una conocida que es superficial y pagada de sí misma hasta límites exagerados. Da igual el tema a tratar, pero me cuesta contenerme en su presencia. Es de estas personas que se preocupa por ir de punta en blanco en todas las ocasiones, algo de lo que no estoy en contra, si se ocupase algo en no soltar tanta cantidad de gilipolleces como suelta. Es increíble como las personas que suelen ser más estúpidas son las que se creen que no es así. A esta chica es que encima le da por un tema y te lo suelta a la menor ocasión. Cuando se apuntó a un gimnasio de gente “guay” te soltaba todo lo que le decía su monitor. Yo es que no soporto mucho a la peña obsesionada por aparentar, y más por ser “guays” y seguir las reglas de los modistos. Este tipo de gente me provoca reacciones alérgicas en cuanto abren la boca. Soy intolerante con ellos porque están orgullosos de ser lelos y eso es algo superior a mis fuerzas, porque encima te lo cuentan. Otra de las conversaciones en las que gira su mundo es lo difícil que es hacer una ingenieria (la hace en un privada). Pues ella llega y te dice indignada que cuando le preguntan que tal lo lleva ella se indigna porque la peña no se puede dar cuenta de que una “ingeniería” (lo repite dándose importancia porque según su criterio eso la sitúa por encima de los que no hacen una) es algo que cuesta lo suyo y que no es como una carrera de las otras (al resto nos la regalan). Aquí puntualizo que conozco a personas muy astutas que no han estudiado y que es que los estudios no son un indicador de la agudeza de cada uno pero supongo que hay peña que esto no lo sabe y por eso se creen que hacer una ingeniería es la leche. También tengo amigas que hacen una y que no presumen de ello e incluso cuando yo las he dicho que a mí eso me parece complicado, me dicen que a ellas les parecen más complicadas las demás. A estas si que las considero astutas y supongo que por eso no presumen de ello, porque lo son.

Otra de las cualidades que tiene esta chica es que liga mucho, según ella. porque cuando yo he salido alguna vez con ella no se notaba. De esto tampoco tengo algo que objetar sino fuera porque tontea con la mayor parte de gente del género masculino que se deja y luego le hacen regalos, según ella también. Yo es que algo que no comprendo es la manera de tratar a los chicos que tiene, porque yo tengo amigos y les puedo dar abrazos o besos, pero no constantemente estar agarrada a ellos o tratarles como se hace con una parej y luego quejarte si se creen lo que no es. Y si encima de eso obtienes regalos creo que algunos lo llaman de cierta forma ¿no?

El otro día salió un artículo que decía que los varones las prefieren así a las mujeres y yo es que me lo creo aunque también supongo que depende del tipo de varones, supongo que también prefiero pensar eso. Vosotros ¿qué creeis?.

miércoles, abril 19, 2006

Hurgando en las heridas

Recuerdo el día que se acabó nuestra relación, no fue cuando lo dejamos, sino antes. Recuerdo que estabamos tumbados y te pregunte si eras feliz, me respondiste que sí, y cuando me dijiste que respondiese yo, te extrañaste de que te dijese que no. Te lo tomaste como que no eras capaz de hacerme feliz y por mucho que yo te dijese que no era por ti supongo que algo se rompió en tu interior. Yo aún creía que la felicidad era algo más que pequeñas parcelas de ella, creía en príncipes y en felicidad como algo perfecto. Tu eras mi tabla de salvación por aquel entonces, eras mi amigo, y más que eso, aunque suene a tópico, eras mi mitad, porque me dabas fuerzas para seguir, cuando la situación en casa no cambiaba y yo por aquel entonces sabía que no mejoraría demasiado. Eras mi futuro, o al menos eso parecía por aquel entonces y me aferraba a ti porque mi pasado y mi presente no me agradaban. También te quería, te quería con pasión y locura, de la manera en que se quieren los chiquillos, y tu también me querías aunque no de igual modo, siempre hubo partes de ti a las que no me dejabas entrar. A partir de entonces fuiste alejándote, quizás al hacerte la pregunta te hice meditar sobre ello, y las siguientes ocasiones la contestación que te diste no fuese la misma o quizás decidiste que era mejor que cada uno siguiese un rumbo distinto, tú también tenías tus propios lastres y no los tuyos propios, sino los de tu familia.

Yo sentía que te alejabas pero no podía hacer algo para que todo cambiase. Nos dimos por vencidos sin oponer ninguna resistencia y aunque yo dije que sí luche, lo cierto es que mentía. No luche porque no sabía como, estaba perdida, y a veces tampoco sabía porqué luchar. Me quedé esperando y lo único que hice fue protestar, decirles a los demás que te iba a dejar si seguías así, pero sin saber si era cierto o no. Empezaron las mentiras por tu parte, el intentar cambiarme, lo extraño es que no era en personalidad lo que querías modificarme, sino que me tiñese el pelo de tal color o que me apuntase a natación, como ella. Entonces fue cuando ella te parecía estupenda, no te culpo, es lógico, si no estás con alguien valoras lo bueno pero no hay frustraciones ni culpa, por aquel entonces yo me empecé a sentir atraída por otro y te lo decía de broma, aunque era más por provocarte que por algo más.
Intentabamos retenernos pero sin luchar, había amor pero no era suficiente, tu querías que yo saliese contigo más, proponías viajes juntos, que me apuntase contigo a natación, que saliese contigo de garitos, y yo no podía, quería darte libertad, que salieses con tus amigos, harta de que me echasen la culpa de que ya no fueras el de antes, de que no salieses en el mismo plan que antes, de que no te metieses y no quedases con ellos si no iba yo la mayoría de las veces. También es cierto que estaba harta de ellos de que jugasen a ser malos y a vivir peligrosamente. Tampoco quería conformarme con tenerte a medias y por eso actúe así, dejándote marchar. Lo irónico es que yo decía que estaba luchando, y así lo creía, cuando lo único que hacía era estar a tu lado cuando me necesitabas, o convencerte de que no te metieses, supongo que no sabía hacerlo de otra manera.
Los demás tampoco ayudaron mucho a que lo nuestro no se rompiese del todo, ella, tan perfecta como lo que no se tiene, y ellos que provocaban discusiones cada poco. Supongo que cuando ya no les sigues el juego es lo que quieren. Yo aún les tenía aprecio y me acuerdo que en una de esas discusiones provocadas porque yo quería viajar contigo a solas y tú con ellos de nuevo, se lo conté para que no insistieran más y lo que hicieron fue insistir en cuanto terminé de contarselo.
Pero la culpa fue nuestra, de los dos, no de los demás, supongo que siempre lo supe aunque era mejor que fuese de los demás, tuya porque no me querías lo suficiente para ponerles en su lugar, y mía por no actuar, aún no se como debería haberlo echo y eso no importa, sólo actuar, y es que tiendo a no hacerlo cuando tengo problemas, me quedo quieta y no se si es que creo que va a aparecer el hada madrina o que como suelo hacer si intento no pensar en algo es para olvidarme de que existe. Te acusé de cobarde cuando yo era parecida en eso, sólo actúo cuando no me queda más remedio que hacer algo.
Y es ahora cuando me he dado cuenta de que no luché, de que siempre hago lo mismo, antes no lo sabía, es el peligro que tiene el obligarse a no pensar sobre lo que duele, las armaduras no te protegen de ti misma, por eso no me gusta ir al médico, ni hablar de sentimientos, ni pensar sobre mí, ni sobre ti, ni plantearme algo que me importe, por eso siempre busco trabajos que no me gusten demasiado, ni mostrar lo que escribo porque si no intentas algo no puedes fracasar, y así no tengo que añadir ninguno más a mi lista. Supongo que también es por eso que al principio no le contaba a nadie que tengo ansiedad, y ahora no luche todo lo que deba por superarla enfrentándome a ella y haciendo lo que temo, que es de la forma que se supera. También creo que por fin se porqué me dio, tenía tantos miedos acumulados que de alguna manera tenían que manifestarse y obligarme a pensar. Y espero que próximamente pueda obligarme a pensar, a hacer lo que me gusta y lo que no me gusta, a descubrir quien soy y que quiero y perseguirlo, a dejar salir los miedos pero para ello tengo que abrir los candados que me puse para que salgan en vez de dejarlos dentro encerrados porque sino siguen ahí no se van y fracasaré de todas maneras porque ni siquiera intentaré nada y ya es hora de que algo cambie dentro de mí para que pueda cambiar lo demás.
Y ahora se que las hadas madrinas son gente de carne y hueso, y que sí existen.